sábado, octubre 1, 2022
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Kafka y Desesperación bajo la firma de Shaft: Análisis de Sayonara Zetubō Sensei

El anime que sirve de espina dorsal para el estilo del estudio

En el mundo del anime existen obras tan importantes que marcaron un antes y después luego de su emisión. Tengen Toppa Gurren-Lagann, de Studio Trigger, sacó a relucir lo que el shōnen podía ofrecer usando una fórmula que once años más tarde aún se replica (Darling in the FranXX). Paprika, del Director Satoshi Kon, impuso una pauta en términos de cambios de toma y ángulos en el cine (cof cof Nolan cof cof). La tsundere de Suzumiya Haruhi expandió el margen económico de la industria; no por nada hoy en día existen todo tipo de adaptaciones a novelas ligeras, e incluso un campeón de League of Legends baila el legendario Hare Hare Yukai. Y para qué hablarles de Neon Genesis Evangelion, que por lo bajo tiene unos memes fabulosos.

Uno de los tantos memes de Evangelion

Sin embargo, así como hay animes grandes y de estudios conocidos, también los hay que marcaron el rubro desde una posición mucho más discreta y sin generar revuelo fuera de quizás un pequeño fandomSayonara Zetubō Sensei es un ejemplo que encaja perfecto.


Anime y Manga:

Sayonara Zetubō Sensei (2005-2012) es un manga de comedia negra (por momentos muy negra) escrito e ilustrado por Kōji Kumeta. El anime cuenta con 3 temporadas y varios OVAs, todo adaptado por el estudio Shaft y dirigidas por Akiyuki Shinbo.

 

Sayonara Zetsubou Sensei

La historia gira en torno a Itoshiki Nozomu (hay un juego de palabras acá: si se lee horizontalmente puedes leer desesperación en japonés; de ahí el nombre de la serie), un profesor que ve absolutamente todo de manera negativa, y cómo hace clases a un grupo de estudiantes que representan los estereotipos típicos de la sociedad japonesa: hay una hikikomori, una perfeccionista, una que no puede hablar si no es por mensaje de texto, otra que ve todo de manera positiva (Kafuka, básicamente la protagonista femenina) entre varios otros, formando un harem discreto con Nozomu.
Así, la primera temporada del anime se encarga de presentarnos los personajes, y desde la segunda en adelante nos muestra el día a día de la clase mientras la serie hace numerosas críticas a la sociedad nipona, pero no de manera convencional: las críticas van más a lo mundano, a cosas pequeñas que damos por sentadas y que nadie comenta, pero que en este desequilibrado grupo son una noticia. Desde la chismosa de la esquina que parece saber absolutamente todo, pasando por lo problemático que es dividir un pastel equitativamente; hasta la gente que usa una playera del Che Guevara solo por aparentar; Kumeta mostró mucha creatividad y variedad. Mas allá de eso, la serie no parece tener mucho sentido: los capítulos son muy autoconclusivos.

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También cabe destacar varios aspectos del trabajo original en si: como que todas las estudiantes son juegos de palabras para representar su falencia. El paralelismo que hace Kumeta con La Metamorfosis de Franz Kafka y la dualidad que se produce entre Nozomu y Kafuka (¿cómo dirían los japoneses Kafka?), y considerando la personalidad de Gregorio Samsa (tanto positiva como negativamente), el hecho de que cada personaje no sea solo una caricatura sino una representación de algún trastorno mental hace que el final que le otorga el manga a la serie cierre todo de una manera increíble.


 

El trabajo:

El apartado musical, fuera de la música que sirve como tal dentro de la serie, es maravilloso para transmitir el ambiente de cada escena. Kenji Ohtsuki (a algunos les sonará por el ending de la excepcional Welcome to NHK) se mandó tres openings que presentan perfectamente el estado anímico que quiere transmitir la serie: hay desesperación y es todo muy raro, pero al mismo tiempo no es un ambiente serio. El anime no busca generar estrés en el espectador, sino que encuentre satisfacción y risas en la tragedia ajena de manera bizarra. El estilo de Ohtsuki cuadra magistralmente.

También hay que darle crédito a Shaft como estudio: desde Negima! y Tsukuyomi que la casa de animación tiene un afán por innovar con los openings con la meta de hacerlos igual de memorables que la serie donde abren. Sayonara Zetsubō Sensei presenta la hilarante cantidad de veinte openings en tan sólo cuarenta y tres episodios. El opening de la segunda temporada evoluciona con cada capítulo, y finaliza con una versión hip hop en las OVAS Goku Sayonara Zetsubō Sensei, Kussou Rumba Rap, que básicamente te explica en un minuto y medio todo el plan de Kumeta para hacer cuadrar la historia de una manera que te deja estupefacto. Es espléndido.

 

Shinbo es actualmente un peso gordo en Shaft, y usando esta serie como su lienzo blanco comenzó a probar cosas que luego se vieron en muchos animes del estudio: el arte abstracto con papel maché que se ve cuando las brujas atacan en Puella Magi Madoka Magica es algo recurrente acá. Sonidos rápidos para destacar objetos como luego copia Sangatsu no Lion, textos rápidos al azar con mensajes sin sentido con tal de llevarse la atención del espectador como en Monogatari Series o los mismos diálogos sin sentido mientras aparecen paisajes al azar, como hace tanto Monogatari así como la más nueva Fate Extra Last Encore: Zetsubō Sensei marcó el reconocido estilo que hoy tiene Shaft para hacer sus series, al punto de influenciar incluso animes gigantes como Nisekoi.

Dance in the Vampire Bund, Maria HolicMekakucity Actors son todas series que demuestran que un buen anime necesita más que un buen material original: necesita amor y una buena dirección (vean Berserk 2016-2017 si no me creen). Shaft converge en Shinbo y Shinbo converge en Sayonara Zetubō Sensei.

Sayonara Zetubō Sensei esta lejos de ser perfecta: la prácticamente nula evolución de sus personajes hace que sus reacciones puedan ser más que predecibles. Además su ritmo y carácter autoconclusivo la convierte en un anime que requiere cierto humor para ver rápidamente. Si eres una persona relativamente nueva en el mundo del anime puede que no entiendas una buena parte de los chistes o referencias, por lo que sólo la recomiendo para gente que ya tiene un camino forjado de series en su repertorio y más aún para las personas que, como yo, valoran lo que Shaft hace actualmente como estudio. Si es así, la disfrutaran bastante y más si la toman con calma, ya que no tiene tapujos. Para Kumeta nadie esta libre de ser aludido en un chiste: el y su asistente Maeda aparecen constantemente para burlarse de lo bajas que son sus ventas, sobre su miedo a dejar de ser mangakas, de su uso excesivo de fan service solo para vender o de cómo la sociedad prefiere hacerse la idiota con temas bastante relevantes. Sayonara Zetubō Sensei es una serie a la que no le han dado el reconocimiento que merece, pero que aun así influencia en la cultura otaku actual de manera trascendental mientras nadie se da cuenta.

Let’s Kiyohiko night a todos <3
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Estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica que pasa sus días jugando lol, viendo anime o tomando vino.

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