Este fin de semana se reportó el fallecimiento de Hideki Sato, figura icónica en la industria de los videojuegos, conocido por su contribución en el hardware de SEGA. El japonés de 77 años murió el pasado viernes, donde las causas de su muerte son desconocidas.
Su deceso fue confirmado con la revista japonesa Beep21. A través de su cuenta en X, el medio le dedicó palabras como “fue un hombre verdaderamente grandioso, que cautivó en la historia de los videojuegos japoneses y a los fanáticos de Sega en todo el mundo”.
Este es el segundo directivo y presidente de SEGA que muere en 2026. A inicios de enero se reportó el fallecimiento de David Rosen, cofundador de la compañía y presidente de la división americana en la época de los 90′.
La vida de Hideki Sato
Hideki Sato comenzó en SEGA en 1971, luego de intentar sin éxito unirse a los Jóvenes Voluntarios de Cooperación en el Extranjero (JOCV) para ir a Estados Unidos. Sin ser aceptado y con el año fiscal por cerrar, fue a las oficinas de SEGA en Otorii, cerca de su universidad, donde fue reclutado por tener una vacante de último minuto.
En sus primeros años, trabajó en la era predigital de SEGA, diseñando juegos electromecánicos y máquinas de flippers. Aquí se enfocó en la experiencia de usuario, modificando los diseños estadounidenses para que las bolas se movieran más rápido, generando un juego más agresivo. Sin embargo, PONG en Atari cambiaría su perspectiva, aprendiendo de circuitos integrados y microprocesadores, que coincidiría con el futuro de SEGA.
Ya para 1983, junto a un equipo de tres personas, Sato lideró el desarrollo de la primera consola doméstica, la SG-1000, junto a la computadora SC-3000. La competencia con la Famicom de Nintendo, lanzada en simultánea, aprendió que este mercado se definía por la eficiencia y los costos bajos.
De Mega Drive a Dreamcast
Es así como tomó el liderazgo para buscar una manera de adaptar la potente tecnología de arcades de SEGA en consolas accesibles, naciendo la Mega Drive (SEGA Genesis) en 1988. Insistiendo en estampar el «16-Bit» en letras doradas para detonar lujo y potencia, llevó la experiencia a las casas. La consola fue un éxito en el mercado norteamericano, donde, con un marketing agresivo, logró superar momentáneamente a Nintendo.
Su siguiente y mayor desafío técnico llegó con la SEGA Saturn, la cual debía cumplir con las capacidades 3D de la PlayStation de Sony. Para competir, añadió un segundo procesador SH-2 a la arquitectura, que la volvió poderosa, pero compleja de programar para terceros. De ahí participó en una alianza entre Sony y SEGA para hacer una sola máquina, pero las diferencias de visiones de ambas compañías no permitieron continuarla.
Su último gran trabajo en Hardware fue la Dreamcast, con una arquitectura amigable para diseñadores y con posibilidad de juego en línea. Este último punto era una visión del presidente Isao Okawa, quien pensaba que el futuro iba por ahí.
Pese a que la consola fue una maravilla para la tecnología de la época, la crisis financiera de SEGA obligó a estrenarla a finales de 1998 sin la infraestructura de red lista. Esto hizo que juegos emblema como Phantasy Star Online se lanzaran tarde, sin poder luchar mano a mano con la PlayStation 2.
El cambio a centrarse en software
Tras la muerte de Okawa en 2001, Sato asumió la presidencia en uno de los periodos más oscuros de SEGA. Luego de una serie de decisiones difíciles, fue el mismo quien anunció la retirada de la compañía en el negocio de fabricación de consolas.
En sus palabras: “Para el Sr. Okawa, el hardware no era el objetivo, sino el ‘medio’. Su objetivo era ‘crear una estructura de red’ La Dreamcast era solo una herramienta para eso”. Así que supervisó la transición hacia una third-party de software.
Sato dejó la presidencia en 2023, para luego retirarse definitivamente de la vida corporativa años después. Desde entonces, mantuvo un perfil bajo, haciendo de consultor bajo su título de leyenda viva en la industria de los videojuegos.
Según relata Beep21, mantenía en su oficina personal una Dreamcast y una cámara Dreameye como recordatorios de la visión del internet que intentaron pionerar. Sato siempre sostuvo que el hardware debía ser “un medio para conectar a las personas, no un fin en sí mismo”.

