OpenAI desplegó recientemente una nueva serie de reglas, que afectan las modalidades de funcionamiento de ChatGPT, Sora y su API. En ciertos territorios, los productos ya no permiten realizar consultas de asesoramiento que requieren títulos en áreas específicas, tales como medicina, financias y legal.
Según reportó el medio europeo NEXTA, las nuevas políticas comenzaron a ser aplicadas desde el pasado 29 de octubre. Los motivos serían las actuales regulaciones y el temor a las demandas habría limitado a la compañía.
En estos lugares, ya no es posible solicitar a productos como ChatGPT una orientación específica en estos temas. Por lo mismo, no responderá sobre tratamientos, cuestiones legales y finanzas. El Chatbot ahora oficialmente será una “herramienta educativa”, dejando sus roles de consultoría específica.
Por ejemplo, ya no sería posible obtener datos de nombres de los medicamentos ni las dosis, tampoco de Plantillas de demandas o estrategias judiciales. Tampoco ofrecerá recomendaciones del tipo “esto es lo que debes hacer si” u consejos de inversión, así como sugerencias de compra y venta.
Esta situación pone en duda sobre lo que pasará en continentes como América, en los cuales las herramientas todavía pueden ser usadas para asesoramiento profesional. Sin embargo, esto podría cambiar según legislaciones o leyes en cada país. Actualmente, OpenAI se encuentra en la mira del gobierno japonés por Sora 2, luego de la avalancha de videos generados en los que se incluyen IPs de videojuegos, anime y manga.

