El Departamento de Policía Metropolitana de Tokio reveló los detalles respecto al reciente caso del ataque con arma blanca en Pokémon Center Ikebukuro, que dejó dos muertos. La institución policial declaró el caso como un asesinato, entregó los nombres de la víctima y el atacante, así como su relación y órdenes de alejamiento.
Según los antecedentes, Moe Harukawa, de 21 años, fue apuñalada por Daiki Hirokawa, de 26 años, cerca de las 19:20 (JST) en el edificio al interior de Sunshine City el pasado 26 de marzo. Las grabaciones presentan al hombre entrando solo a la tienda y colocándose detrás del mostrador donde estaba la víctima.
En el ataque, saltó al mostrador con un cuchillo de fruta (de unos 10 cm) envuelto en una toalla. La víctima intentó huir, pero la persiguió, derribó y continuó apuñalándola en el cuello y los brazos. Luego del acto, el hombre intentó acabar con su vida, autoinfligiéndose heridas en el cuello. Ambos fueron trasladados al hospital en urgencia, pero ninguno de los dos sobrevivió.
El atacante contaba con orden de alojamiento
Los registros indican que Moe era expareja de Hirokawa, con quien tuvo una relación sentimental desde octubre de 2024 hasta julio de 2025. Ambos se habían conocido en un empleo anterior y Hirokawa la presionaba constantemente para que renunciara al Pokémon Center porque no aprobaba su trabajo. Para ella, trabajar ahí era “su sueño” ante su amor por Pokémon, mientras que el atacante seguía cesante.
Pese a que su relación finalizó meses atrás, ella acudió a la policía en diciembre de 2025. En la instancia, declaró que se encontraba siendo acosada y perseguida por Hirokawa. En el mismo mes, él fue arrestado por violar la Ley de Control de Acecho (stalking) tras merodear la casa y el trabajo de Harukawa. Para enero de este 2026, recibió una orden de alojamiento y fue multado con 800 mil yenes.
Cabe destacar que Hirokawa rechazó recibir tratamiento psicológico sugerido por la policía. Como medida de seguridad, la policía de Sugamo habría contactado a la víctima en 9 ocasiones desde diciembre para verificar su seguridad. Incluso ella se mudó temporalmente, pero decidió regresar en febrero.
Un caso que marca un nuevo precedente
Medios como The Japan Times y Asahi Shimbun han enfatizado este caso como “otra negligencia” de la Ley japonesa de Control de Acecho (Stalker Kiseiho). Los puntos sensibles van desde el fracaso de los 9 contactos de la policía, la libertad bajo «palabra» del atacante y el rechazo al tratamiento psicológico.
A esto se le suma la fricción social sobre la solución que la policía le dio a Harukawa, la cual era que renunciara a su empleo. Las autoridades le sugirieron cambiar de trabajo porque el agresor sabía exactamente dónde encontrarla. Sin embargo, ella se negó porque trabajar en el Pokémon Center era su sueño de infancia. Por lo mismo, la opinión pública critica que el peso de la protección recaiga en que la víctima deba esconderse o sacrificar su vida profesional, en lugar de neutralizar al agresor de forma efectiva.
Tras este ataque y el asesinato de Asahi Okazaki en 2025, otro caso con múltiples reportes policiales previos, se está revisando una reforma a la ley La Agencia Nacional de Policía (NPA) está discutiendo permitir que los oficiales emitan órdenes de restricción sin esperar a que la víctima las solicite formalmente.
También se está revisando la implementación de brazaletes GPS para acosadores con orden de alejamiento, así como si tiendas de alto perfil deberían tener protocolos de seguridad más estrictos durante temporadas altas como las vacaciones de primavera.
Pokémon Company se refiere al ataque
La cuenta oficial de The Pokémon Company indicó el cierre indefinido tanto del Pokémon Center Ikebukuro (Mega Tokyo) como del local adyacente Pikachu Sweets. En su comunicado, expresó su total cooperación con las autoridades y priorizó el apoyo psicológico para el personal que presenció el brutal ataque.

