Este martes se anunció oficialmente la adquisición de la operación local de Telefónica en Chile por parte de Millicom y NJJ, en una transacción que coincide con el cierre de 35 años de presencia de la compañía española en el país. De esta manera, la marca detrás de Trigo será quien gestione las telecomunicaciones localmente.
La operación se estructura mediante una sociedad conjunta controlada en un 51% por NJJ, vehículo de inversión del empresario francés Xavier Niel, y en un 49% por Millicom International Cellular S.A., matriz de la marca Tigo en América Latina. A través de este esquema, ambas compañías adquieren el 100% de la participación de Telefónica en su filial chilena, equivalente al 99,4% del negocio.
Por otro lado, la transacción ha sido diseñada para limitar la exposición directa de Millicom. El acuerdo contempla un pago inicial de $50 millones USD y un componente variable adicional de hasta $150 millones USD, condicionado a la creación de valor estructural del negocio. Estas obligaciones, junto con la deuda existente, serán cubiertas con los flujos de caja de la propia operación y no estarán garantizadas por Millicom.
Además, Telefónica deberá aportar aproximadamente $79 mil millones CLP al cierre de la operación en Chile. Esto tendrá el objetivo de asegurar la estabilidad del balance y facilitar la transición hacia los nuevos controladores.
Condiciones del cambio
Aunque Millicom participa inicialmente como socio minoritario, asumirá el control operativo de la compañía desde el primer día. La estrategia considera la aplicación de su modelo operativo regional para estabilizar el activo, mejorar eficiencia y reforzar la competitividad en un mercado caracterizado por altos niveles de penetración móvil y de banda ancha, así como una fuerte exigencia en calidad de servicio.
El acuerdo también contempla opciones cruzadas a mediano plazo. Millicom podrá adquirir la participación de NJJ entre el quinto y sexto año posterior al cierre, con un descuento del 10% respecto de sus múltiplos bursátiles. En caso de no ejercer esa opción, NJJ podrá adquirir la participación de Millicom bajo condiciones similares.
El fin de Telefónica en Chile
En paralelo, Telefónica confirmó el cierre definitivo de su etapa como operador en Chile, poniendo fin a una presencia iniciada en 1990 con la adquisición de la entonces Compañía de Teléfonos de Chile.
Durante más de tres décadas y según destacan, la empresa desempeñó un rol central en la modernización de la infraestructura de telecomunicaciones, la expansión de la telefonía fija y móvil, y el despliegue de fibra óptica y redes 5G a nivel nacional.
Entre los hitos destacados se encuentran la masificación del prepago junto a la conectividad de zonas rurales y extremas. Tenemos también la implementación de fibra óptica en la Patagonia, el despliegue de redes móviles de última generación y el desarrollo de iniciativas de educación digital a través de Fundación Telefónica Chile.
Adicionalmente, la compañía jugó un papel relevante en la recuperación de las comunicaciones tras el terremoto de 2010 y durante la pandemia de COVID-19.

