Little Nightmares III ya está con nosotros. La tercera parte de la reconocida saga de monstruos, pesadillas y niños con extraños hábitos alimenticios, llega con una nueva entrega que toma otros caminos, pero que, en definitiva, mantiene su esencia.
Volvamos a visitar oscuros y desolados lugares a lo largo de una tierra hostil, donde cada esquina está plagada de terrores. En esta ocasión, con una historia de apoyo, contención y, finalmente, soledad.
Adelantando, Little Nightmares III es un juego que no innova en su esencia, pero sí la respeta y es fiel, algo que dice mucho, sobre todo al estar en mano de una desarrolladora diferente. A pesar de no innovar en su profundidad y propuesta, tiene una historia bastante buena, buenos diseños y una ambientación que está al nivel de sus entregas anteriores.
Tráiler
Ficha Técnica
- Título: Little Nightmares III
- Lanzamiento: 9 de octubre, 2025
- Publisher: Bandai Namco Entertainment
- Desarrollador: Supermassive Games
- Formato de lanzamiento: PS5; PS4; Xbox Series X|S; Xbox One; PC
- Restricción de edad: Mayores de 16 años
- Valor: $39.99 USD en PS Store, $30.499 CLP en Xbox Store y Steam
- Formato de lanzamiento: Edición Estándar; Edición Deluxe; Edición Prueba gratuita y Pase de amigo
- Género: Terror; Aventura
- Plataforma para su reseña: PS5
Sinopsis
Embárcate en una nueva aventura en el mundo único de Little Nightmares. En Little Nightmares III, sigues la aventura de Low & Alone en su búsqueda de un camino que los lleve a la salida de la Nada.
Atrapados en la Espiral, un conjunto de lugares inquietantes, los dos amigos tendrán que trabajar juntos para sobrevivir en un mundo peligroso y lleno de delirios, y escapar de una amenaza aún mayor que acecha en las sombras.
Por primera vez en la franquicia, enfrenta tus miedos infantiles con un amigo en el modo cooperativo en línea en la misma plataforma, o en solitario con un compañero de IA.
Experiencia
Bueno, ya probé Little Nightmares III y no solo eso, lo jugué con la novedad de esta entrega, el multijugador cooperativo. Pero creo que el cambio de desarrollador se nota más que nunca, y eso hace que esta esperada función no brille todo lo que esperábamos.
De todas maneras, Supermassive Games puso todo de su parte, desarrollando un estilo de juego que se separa de su especialidad. Las pequeñas pesadillas siguen presentes, tal vez no tan oscuras como las recordábamos, pero igual de presentes.
Creo que, bajo el contexto en el que se encontró la saga de Little Nightmares, logró sacar adelante un producto que pudo haber sido mucho peor. Y pienso que merece ser reconocido por eso. Siento que cualquier otra serie, empresa o desarrolladora, en un caso similar, habría arruinado muchas cosas. Así que, teniendo todo en consideración, Little Nightmares III es algo similar a un milagro.
Corre y salta
Por lo general, en mis reseñas parto hablando del gameplay de un título. Además, suele ser el apartado más largo y denso de escribir. Pero con Little Nightmares III no será así, porque no hay mucho que contar.
Primero que todo, esta entrega tiene dos protagonistas, cada uno tiene su propia herramienta predeterminada. Por un lado, Alone tiene un mazo, y Low, arco y flecha. Estos se vuelven las armas predilectas de cada uno, que tampoco tendremos que usar tanta frecuencia.
El mazo puede romper muros debilitados, apretar botones o romper cabezas… sí, la violencia sigue estando presente en este título. Mientras que el arco y flecha puede cortar cuerdas, apretar botones a la altura o sacar cabezas. Hay muchas cabezas (y cabezotas) en este título así que sí, cabezas.
A lo largo de los cuatro principales capítulos que nos presenta el título, también tendremos distintas herramientas que nos ayudarán. Como unas linternas para la oscuridad, unos pequeños paraguas para caer despacio (o elevarse), un peluche que rompe las leyes del tiempo y espacio. Ya saben, lo clásico que podemos esperar de un Little Nightmares.
Y en realidad esa es toda la profundidad del juego. El resto es lo que ya conocemos. Muchos espacios de plataformeo, persecuciones que nos obligan a tomar decisiones en su momento y algunos saltos que nos podrán a prueba. Una real prueba.
A veces tendremos que mover algunos objetos, o carros, para pasar ciertas partes en el juego. Pero más allá de eso, no hay más. Tenemos un botón para llamar a nuestro compañero cooperativo, que a veces podemos usar en la experiencia misma. Y… eso es todo. Un juego simple, al fin y al cabo, como siempre ha sido.
Una narrativa oscura y pesadillas familiares
Con respecto a una de las cosas que definen la serie, que son sus diseños de monstruos y su narrativa, están bastante presentes. Y creo que Supermassive Games logró plasmar la esencia de la saga. Algo que no es tan fácil de hacer en la industria.
Primero la narrativa. Little Nightmares III sigue a Low y Alone que tienen una relación mucho más cercana y significativa de lo que parece. Ambos se vuelven el soporte del otro, sobre todo uno más que el otro, pero eso es spoiler, así que no diré más. Si bien no sigue el camino antagónico en los que se desarrollan los protagonistas de las antiguas entregas, sí presenta una historia y plot twist, más que interesante y lúgubre.
Al final, ¿qué sería Little Nightmares sin una trama que te toque las esquinas más oscuras de tu ser? Nada mejor que una buena porción de trauma para acompañar las noches de juego.
Además, la historia no sale a simple vista. Te la van contando de a poco, y cada capítulo te acerca al fondo contextual del juego. Es un slow burn hasta que llegamos a la aclaración de narrativa. Donde, como siempre, te das cuenta de que todo está mucho peor, de lo que creías que estaba. Y todos sabemos que ya estaba bastante mal, ¿cierto, Six?
Por otro lado, Little Nightmares III no se empequeñece en las referencias a sus antecesores. Que claro, busca la nostalgia, pero por el contexto del desarrollo de esta tercera parte, se siente como algo un poco más forzado de lo que podría ser. Al final, las referencias a los otros juegos no aportan en nada.
Ahora, hablemos de los monstruos. En esta entrega tenemos cuatro monstruos principales, que, eventualmente, protagonizaran la persecución de turno. Los diseños están… bien. Pero no sé si llegan a ser tan icónicos como los anteriores monstruos.
De todas maneras, uno puede hacerle una doble lectura a sus significados y creo que se pueden dar una respuesta (en su gran mayoría) de lo que quieren representar. Pero, en algunos casos, se siente como un camino un poco rebuscado para hablar de sus significados. Uno puede sentir que algunos monstruos están ahí solo para shock, no para reflexionar.
En fin, creo que de todas maneras están bastante bien. Ahora, es innegable que toma ideas de los juegos anteriores. La innovación era lo que más esperábamos y no hay tanto como nos hubiera gustado.
No cuesta definir hoy en día qué hace un Little Nightmares, un Little Nightmares. Y siento que si hacemos una lista de chequeo, esta tercera parte cumple con cada una de las cosas importantes. Personajes niños, monstruos deformes adultos, ambientación oscura y narrativa conflictiva. Check, check y check.
La esperada experiencia cooperativa
Esta saga siempre fue la perfecta opción para volverse cooperativa. De hecho, en su segunda entrega, ya se sentía como una experiencia mayormente cooperativa, pero con un NPC, no otro jugador. Entonces, la novedad de Little Nightmares III llegaría tarde o temprano. Pero es una pena que, aun así, no supieron sacarle todo su potencial.
Al principio se siente que el juego se perfiló con la receta que ha hecho juegos como It Takes Two o Split Fiction, brillar en experiencias cooperativas. Pero por desgracia no saben mantener esa idea a flote. De hecho, colaboración, como tal, casi no hay.
La mayoría de los puzzles (de los pocos que hay) se puede solucionar solo. Hay un par de ocasiones, donde realmente un jugador hace todo, mientras que el otro… simplemente se queda mirando. Y siento que eso no fue la intención original del juego. Pero así es. La experiencia se siente como un juego individual, donde estás acompañado.
Y en ese sentido, el terror tan notorio en las antiguas entregas, ya no está. El hecho de estar acompañado hace las cosas inherentemente sean menos terroríficas. Entonces, se siente como una experiencia que, si bien lo intenta e innova, aún faltaba por cocinar.
Experiencia personal
Mentiría si dijera que la pase mal. El juego es entretenido y atrapante. Cumple al pie de la letra todos los aspectos que podemos esperar de la saga, pero por eso mismo creo que se queda un poco más atrás. Va demasiado a lo seguro y conocido, y aún donde pudo innovar, no se atrevió a más.
¿Eso hace este juego malo, o regular? Claro que no. Creo que el juego está bien, pero es la peor entrega de los tres títulos. Nuevamente, eso no significa que sea malo, o que no se pueda disfrutar. El jugar con un amigo igual agrega cierto plus a la experiencia. Plus que estaba calcado para el estilo de juego.
Pero siento que Little Nightmares III fue víctima de su contexto. La desarrolladora original siendo comprada por otra empresa, pasando a IP a una nueva desarrolladora. Donde, probablemente, tuvieron que trabajar de una base que no manejaban del todo. Al final, muchas cosas pasaron, que podrían haber hecho esta entrega peor, pero se logró salvar. Y eso es lo importante.
De todas maneras, algo que sí no puedo pasar desapercibido la cantidad de bugs que nos encontramos en el título. Algunos pequeños, como los personajes sin ponerse de acuerdo quién toma qué. Pero algunos que de verdad marcaron un problema.
Como ejemplo, justo en la persecución final de uno de los capítulos, al empezar la persecución, el monstruo principal se quedó atascado en la puerta donde aparece. Salía y volvía a entrar y loopeo su animación.
Literalmente pudimos haber pasado toda esa persecución caminando. Decidimos reiniciar desde el punto de control para no perder la experiencia. Pero ya me costó mucho conectar con lo que pasaba y me pasé esa última parte riendo. Y creo que eso no es correcto para el título que teníamos en frente.
En fin, algunas cosas malas había, pero siempre acompañado de cosas buenas, que volvían la experiencia bastante disfrutable.
Había ciertos detalles en la precisión de los saltos, pero eso ya no sé si es nuestra culpa por poca habilidad, o porque de verdad Little Nightmares III no tiene bien calibrado el movimiento. Además que la duración es una pena, uno espera más, después de todos estos años, junto a todo lo anterior, pues el final llega un poco muy rápido, luego de 5 horas de juego. Literalmente un título puedes terminar en un día.
De todas maneras, me quedo con la experiencia entregada. Jugarlo acompañado sí le da otro color al juego, y creo que, con algunas cosas en cuenta, una posible cuarta parte puede terminar siendo una joyita. Pero el tiempo lo dirá. Espero que poder volver en algún momento a una pequeña pesadilla de nuevo. A ver donde nos llevan esos oscuros pasillos.
Veredicto: Bueno

Lo Bueno
- La ambientación se mantiene fiel a la esencia de la saga.
- Los monstruos logran su propósito como temores andantes.
- Sigue manteniendo la crítica social en segundo plano.
- La narrativa nos lleva a lugares más oscuros de los que podíamos imaginar.
- La relación entre los personajes se siente super bien desarrollada.
- Agregan el esperado modo cooperativo.
- Un amigo puede jugar contigo, aún si no tiene comprado el juego con el Friend’s Pass.
Lo Malo
- Falta mucha innovación frente a lo esperado.
- Tiene bugs que pueden arruinar la experiencia.
- Confían mucho en lo conocido.
- Se queda corto en el aspecto «cooperativo».
En definitiva, Little Nightmares III es un juego que llega en un contexto difícil para esta IP. Nueva desarrolladora, nuevas mecánicas y un legado que hay que intentar mantener. Creo que es un horizonte un poco difícil, entonces que el juego haya logrado salir como está, es un milagro.
Tiene todos los puntos buenos que podemos esperar de la saga. Es más, no se siente como un juego aparte, es en efecto una secuela fundamental. Pero era su momento para innovar, profundizar e interesar, y se quedó un poco atrás en esa visión.
Por su parte, todo lo que es ambientación, diseño de personajes y monstruos, trama de turno, lugares que visitamos, creo que todo está en su lugar. Y jugarlo acompañado, sin duda, le da un color diferente. De hecho, el Friend’s Pass, algo que ya he tocado anteriormente, es un maravilloso sistema que sí responde a favor del consumidor. Práctica que espero que no se vaya nunca por todo lo que significa para experiencia.
A pesar de sus bugs, problemas de innovación y desesperación en buscar complacer, Little Nightmares III sigue siendo un juego que entretiene, que sorprende y que da repelús sin mucho esfuerzo. Responde a nuestros miedos más profundos, como siempre lo ha hecho, y nos recuerda a los terrores que como niño teníamos. Además que pone en juicio nuestro propio mundo y mandatos. Una saga que seguirá entregando pesadillas y oscuridad, mientras que crece con nosotros.
AGRADECEMOS A BANDAI NAMCO POR EL CÓDIGO EN PS5 PARA PODER REALIZAR ESTE REVIEW.













