Presentado oficialmente hace unos días por Microsoft, la primera versión del Sistema Operativo Windows 11 ya se encuentra entre nosotros. Con varias mejoras, este SO ha llamado mucho la atención de los entusiastas, sobre todo por ser gratuito para los usuarios de Windows 10, la capacidad de ejecutar aplicaciones de android de forma nativa y el cambio a su Store, dando la posibilidad de agregar más aplicaciones.

Con los tres grandes atractivos mencionados, varios ya han intentado actualizarse a esta primera versión disponible al público, para luego darse cuenta de que su equipo no es compatible. Ya que las herramientas de Windows no son muy claras para indicar en que estás fallando, te dejaremos a continuación seis posibles razones por las cuales tu computador no podría actualizarse al nuevo sistema.

1.- No cumples con los requisitos mínimos

Como cualquier SO de la compañía, Windows 11 requiere un mínimo de aspectos para su funcionamiento:

  • Procesador: 1 giga Hertz (GHz) o más rápido con 2 o más núcleos en un procesador de 64 bits compatible o sistema en un chip (SoC).
  • Memoria: 4 GB de RAM.
  • Almacenamiento: Dispositivos de almacenamiento de 64 GB o más.
  • Tarjeta Gráfica: Gráficos compatibles con DirectX 12 / WDDM 2.x.
  • Pantalla: 9″ con resolución HD (720p).
  • Conexión a Internet: Para Windows 11 Home se requiere una cuenta de Microsoft y conectividad a Internet.

Además, hay requisitos de sistema que deberás tener activados o configurados:

  • Firmware del sistema: UEFI, compatible con Arranque seguro.
  • Módulo de plataforma segura (TPM): versión 2.0.

Pese a lo anterior, estos no son todos los requerimientos que pide, sino solo los bases. Para conocer tu compatibilidad algunas características adicionales al ya estar instalado, deberás revisar esta lista.


2.- Tu placa no tiene TPM o no se encuentra activado

Para una mayor seguridad, Microsoft ocupa en este sistema operativo el Módulo de plataforma segura / Trusted Platform Module  (TPM) v2.0. Básicamente, este chip que se debería encontrar en tu placa madre es un procesador de criptografía seguro que te ayuda a con acciones, tales como generar y almacenar claves criptográficas, así como limitar su uso.

Como mencionamos arriba, este chip no es instalable y deberá encontrarse en tu placa madre, por lo que si no está deberás cambiar tu placa si quieres pasarte a W11. Sin embargo, este chip puede estar deshabilitado en la BIOS de tu sistema, por lo que si está con esa opción, tampoco te figurará.

Para saber si está activado en Windows, deberás ir a ejecutar (Win+R) y escribir tpm.msc. Si se encuentra activado, te mostrará una pantalla similar a la de la siguiente imagen, si no indicará que no se encuentra activada. Podrás encontrar la versión en la parte de Información del fabricante del TPM.

Para activarla en BIOS, deberás buscarlo en las opciones avanzadas como «Security Trusted Computing o Security Support» y activar la opción asociada al TPM.


3.- Tu procesador está fuera de la generación mínima

Uno de los golpes más grandes para los equipos viejos es la nueva compatibilidad de procesadores, la cual está condicionada a su generación. Windows 11 es compatible con computadoras que tengan un procesador Intel desde octava generación, mientras que en AMD será con los Ryzen 2000 en adelante.

Puedes revisar con más detalles las listas compatibles de Intel y AMD.


4.- No estás en el programa Windows Insider

Si bien, Windows 11 se encuentra para descargar en las actualizaciones de Windows, debes encontrarte en el programa de Windows Insider. Para inscribirte y activarlo, deberás ir a: Configuración-Actualización y Seguridad- Windows Insider Program.

Desde ahí deberás activar algunas propiedades de entrega de datos según te lo indiquen y elegir entre 3 formatos según tus preferencias: Canal de desarrollo, Canal de vista previa de versión o Canal Beta.


5.- Tu licencia de Windows no se encuentra Activa/Validada

Pese a que Windows 11 es una actualización gratuita a todos los usuarios de W10, estos deben contar con su licencia activa y validada. Para revisar si estás al día deberás ir a Configuración-Activación y revisar su estado.

Actualmente no existen limitantes al tipo de Windows 10 que tengas o licencias para llevar a cabo la actualización (OEM, Licencia digital, etc.), pero si te figura para activar, deberás resolverlo antes de querer pasar al nuevo Sistema.


6.- Tu PC es administrada por una organización

Finalmente, si intentas actualizar tu PC de tu trabajo, no podrás hacerlo si se encuentra bajo alguna política administración/organización. En este caso, deberás contactar a tu departamento de IT para ver si tienen algún plan de actualización a futuro o si ya se encuentran revisándolo.


Ya si todo falla…

En el caso de que tu problema no se encuentre en la lista, podría ser un caso único o consecuencia de algún aplicativo malicioso. Entre estos casos se encuentran: activar Windows con métodos «alternativos», errores/daños en las políticas de Windows Update o en las directivas ante un virus/malware, problemas con algún cortafuegos externos a los servidores de Windows; o simplemente alguna incompatibilidad de alguno de tus componentes.

Ante lo anterior, puedes usar la herramienta propia de Windows PC Health Check para hacer un diagnóstico inicial, pero te advertimos que no indica el error exacto, por lo que deberás esperar a alguna actualización para conocer lo que produce el error en específico.


También existe una ISO de Windows 11 dando vuelta en internet, la cual no recomendamos usar por las posibles inestabilidades o virus que pueda tener.

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