Uno de los grandes problemas actuales de las plataformas de Streaming en nuestra región es la poca variedad de cine japonés con la que cuentan, donde normalmente poseen mucho anime, doramas y películas coreanas.

Para el agrado de muchos en noviembre, el servicio de Streaming Netflix sorprendió al agregar al catálogo latino la cinta Mother (Lazos de Sangre), una película del director Tatsushi Ohmori (Botchan), estrenada este año y que se encuentra basada en hechos reales.

Esta cinta nos relata la vida de una madre llamada Akiko y su hijo Shuhei, mujer que se encuentra interpretada por Masami Nagasawa (que estará en la nueva película de Shin Ultraman), mientras que el pequeño por Sho Gunji.

Cabe destacar que esta cinta es bien engañosa, ya que inicia muy alegre, pero a los minutos después se pone turbia, confusa y oscura.

En ella, vemos como Akiko utiliza a su hijo para conseguir dinero prestado de sus padre, hermana o conocido que se le cruce en la calle solo para tener una vida de pachinko, alcohol y drogas, mientras su hijo con suerte va al colegio y tiene que sobrevivir por su cuenta a nivel de comer fideos instantáneos crudos.

La vida de ambos se vuelve mas trágica cuando Akiko conoce a Ryo (interpretado por Sadao Abe), en unos arcades japoneses jugando Dance Dance Revolution. Él es un hombre violento y vive la vida igual que Akiko, donde terminan teniendo una relación, resultando en que Akiko quede embarazada, donde Ryo al tiempo después la abandona.

Desde ahí, la película sufre un salto temporal, donde Shuhei ya es un adolescente que tiene estudios de primaria y lo vemos junto su hermana pequeña llamada Fuyuka. A partir de este momento, es cuando la relación madre e hijo de Akiko con Shuhei se vuelve mas peligrosa, ya que vemos los pensamientos de un adolescente que quiere escapar de esa vida basura que tiene, pero la manipulación de su madre hace que esa lucha interna sea eterna.

El director cuenta la historia de manera simple y sencilla, sin llegar a la parafernalia de algunas películas, pero estableciendo todo para que en la pantalla enfatice lo trágico y fuerte que vive el protagonista, sin que podamos empatizar con la vida de Shuhei, pues a pesar de su madre Akiko lo humilla, golpea, lo deja sin comida y lo manda a hacer cosas desagradables, no deja de apoyar a su madre, de la cual no logra enfrentar o separarse.

Con todos estos elementos, podemos decir que es una buena cinta que nos entrega el cine japones en estos últimos meses del año, la cual llega a Netflix como una “película original” y que no te va a defraudar. Te recomendamos darle una oportunidad a esta cinta de 2 horas de duración para ver un filme diferente, emocional y cruda.


Pueden verla en Netflix aquí.