Como es sabido, ninguna actividad del tipo geek es exclusivamente de un género ni sexo, pero lamentablemente continúan existiendo constantes construcciones respecto al cómo debe ser un/a videojugador desde lo que es “ser” hombre o mujer de una manera muy dualista.

A partir de ello llegan a existir una serie de enunciados sin sentido, donde supuestamente las mujeres juegan en función de llamar la atención masculina, donde deben cumplir con estereotipos (que por cierto, una vez que ellas optan por tomar alguno son acusadas de “atencionales” o “putas” como ha sido el caso de WindyGirk con la polémica del torneo de Rubius) o bien el caso de varones que naturalizan el tratar de malas jugadoras a las mujeres por el simple hecho de haber nacido con un determinado sexo.

WindyGirk

Ahora bien, a simple vista esto puede sonar exagerado y algunos como algunas responderían con un “típico argumento de feminazi resentida” ante cualquier situación de este tipo, pero un buen ejemplo de ello es la situación de la destacada jugadora de OverwatchGeguri.

Geguri es una muchacha destacada en los e-sports, quien lamentablemente sufrió acoso y burlas, las cuales en un principio eran a base de que usaba supuestos bots, juzgando su habilidad en el juego acusándola de tramposa y posteriormente reducida a objeto de burla por no cumplir con los cánones estéticos que algunas personas dan por hecho que “debe” tener una mujer.

Este hecho se desenlaza ante su llegada a Los Ángeles para competir con Shanghai Dragons, donde ante su nueva apariencia iniciaron constantes comentarios respecto a su estética, tipo “es un muchacho muy guapo” o comentarios donde por un simple corte de pelo daba cabida de juzgar su “feminidad”.

Ante la presión la jugadora respondió su twiter de la siguiente manera:

Cuando estoy estresada, devoro comida basura compulsivamente. Estoy muy gorda y lo siento mucho por ser tan fea. ¡En la fase 3 de la Overwatch League trabajaré duro para mostraros lo mejor de mí, aunque sea sólo dentro del juego!”, escribió, a lo que posteriormente añadió “¡Estoy tan gorda que me podéis llamar sapo de ahora en adelante .

Pro Player Geguri

Ahora bien, esto corresponde a un hecho reciente de abril del 2018, donde no se pensaría que continúan existiendo polémicas de este tipo, pero lamentablemente están y cuesta creer que existen personas que crean que algún género o sexo ha de estar en servicio a estereotipos para “ser bien visto/a” dentro de este ambiente.

Un ejemplo de ello a nivel nacional es la situación vivida por Camila Vilches, una joven que actualmente representa a una institución Gamer enfocada en una visión más feminista y libre de acoso. La videojugadora, en una entrevista hecha por La tercera, declaraba recibir constantes situaciones desagradables.

El gran problema es que una de las personas en cuestion era miembro del sitio de noticias Tarreo, Victor Cardenas bajo el nick de danzflor, quien aún perteneciendo a dicho medio de prensa acostumbraba tener este tipo de trato hacia las mujeres, reduciéndolas de diversas maneras y sin temor a ello por estar naturalizado a referirse mal hacia las mujeres.

El vídeo solo esta disponible desde youtube, por lo que deben hacerle click para verlo.

Si bien, la persona mencionada decidió dar disculpas de manera pública y prometer “desaparecer de internet“, no quita el hecho que muchas de estas personas pudieran haber seguido su ejemplo y bajo la posición que tenía, arrastrado esta infame conducta a otros.

A partir de ello es que pueden surgen preguntas como:

¿Por qué los estereotipos estéticos son un requisito de aceptación para alguien que demuestra su rendimiento jugando y no viéndose de una determinada manera?
¿Cómo es que los estereotipos llegan a repercutir al grado de influir en algo que trata de ejercer un rol de videojugador/a y no ser modelo de un canon?
¿Tendrá que ver el rendimiento de cada e-deportista con cómo luce?

A simple vista, resulta obvio que la estética no dice nada del rendimiento que se ejecute desde los videojuegos hasta la vida laboral, los prejuicios no son una fuente de verdad objetiva, sólo son una construcción que buscan pre determinar situaciones, nada que en realidad no se sepa en la vida cotidiana.

Dicho esto la invitación es a valorar a las personas por su calidad como videojugador/a (o el rol que esté ejerciendo en determinado momento) y no juzgar por su género, sexualidad, aspecto, edad, entre otras.

Final del Invitacional Viewsonic 2018

Nadie nace determinado/a en ser “bueno” o “malo”, ni debe cumplir con estereotipos ajenos para sentirse bien consigo mismo/a, la gracia de estas instancias es divertirse o bien competir con habilidades entrenadas, después de todo es un mundo donde nadie juega en función de darle en el gusto a alguien o verse bien para determinado público, la gracia está simplemente en jugar, pasarlo bien y en algunos casos competir.