Shueisha, Kodansha, Shogakukan y Kadokawa obtuvieron este miércoles un fallo favorable en el juicio que tenían contra Cloudflare. Este buscaba una indemnización por infracción de derechos de autor que mantenían contra la empresa estadounidense.
La resolución, emitida por el Tribunal de Distrito de Tokio y presentada en 2022, reconoce una responsabilidad hacia el proveedor de servicios CDN. Este habría contribuido a la distribución de contenido pirata al mantener su soporte a sitios de mangas ilegales pese a las notificaciones recibidas por parte de los titulares de derechos.
El tribunal también evaluó el daño económico causado a las editoriales. Se estimó una pérdida total cercana a los 36.000 millones de yenes ($24 millones de USD aproximadamente). Aunque Cloudflare no fue obligada a cubrir la totalidad de dicho monto, sí se le ordenó pagar aproximadamente 500 millones de yenes ($3.3 millones USD aprox.) en concepto de indemnización.
Cloudflare opera como una red de distribución de contenidos, apoyando a compañías como OpenAI, X (Twitter), Canva, entre otras. Almacena temporalmente copias de los datos de sus clientes en servidores distribuidos globalmente, con funciones que permiten mejorar la velocidad de acceso y reducir la carga sobre los sitios web.
No obstante, las editoriales argumentaron que el servicio también permitió que sitios de manga piratas mantuvieran su actividad. Esto ya que la compañía no interrumpió la entrega de su contenido incluso después de haber sido advertida de la infracción.
Cabe destacar que esta es la segunda polémica de esta semana involucrada con Cloudflare. Durante este martes 18 de noviembre, el servicio contó una caída a nivel global, la cual dejó inoperativos servicios y sitios web por varias horas.
CDN por parte de Cloudflare a contenidos piratas
Según lo expuesto en el fallo, la empresa continuó prestando sus servicios sin adoptar medidas oportunas o adecuadas, pese a haber sido notificada formalmente. El tribunal consideró que esta conducta configuraba una forma de ayuda a la infracción, señalando además que Cloudflare permitía la operación del sitio en un entorno que garantizaba “fuerte anonimidad”, al no requerir procedimientos de verificación de identidad. Esta condición fue destacada como un factor que facilitó las actividades del portal ilegal.
A través de una declaración conjunta, las cuatro editoriales calificaron el fallo como un precedente importante. Sostuvieron que muchos sitios piratas operan desde el extranjero con identidades ocultas y utilizando servicios CDN para mantener grandes volúmenes de tráfico, por lo que la decisión del Tribunal de Tokio representa un paso relevante para frenar la utilización indebida de estas tecnologías. Asimismo, reiteraron su intención de seguir protegiendo los derechos de autores y creativos, además de continuar impulsando alternativas legales para acceder al contenido.
Este actuar de las cuatro editoriales viene luego de años de litigamiento contra Cloudflare. El primer punto fue en 2018, luego de la bajada del sitio Mangamura. En agosto, presentaron una moción contra Cloudflare, que terminó en un acuerdo en 2019.
Sin embargo, la cacería antipiratería continuó con otros sitios, terminando en 2022 con otra demanda que infligía los derechos de autor de las editoriales. En ese momento, la unión solicitó 460 millones de yenes ($4 millones USD aprox.) en conceptos de daño y perjuicios.

