Siendo la víspera de navidad y yo, siendo un fanático de Dungeons And Dragons junto a la fantasía en general, no se me ocurrió mejor idea que aprovechar una maratón de El Señor de los Anillos que pasó hace unos días por el cable para disfrutar de esta maravillosa trilogía. Por lo anterior, me visitó el fantasma de las películas navideñas y me susurró al oído: «The Lord of the Rings es navideño… tu audiencia querrá quemarte vivo, pero voh dale con la columna«.

Ante aquella aparición, no puedo hacer menos de afirmar que… El Señor de los Anillos es una saga navideña, donde creo que esta vez, muchos me querrán poner de adorno en el arbolito, tal como algunos lectores al ver nuestras anteriores columnas de Die Hard y Batman: Returns.

Lo haremos suavecito, pero creo que la evidencia es lo suficientemente sólida así que tomaremos los 3 puntos que considero lo más relevantes al respecto, comenzando por:


Las fechas de estreno

Cuando se estrenaron las películas The Fellowship of the Ring (La comunidad del anillo), The Two Towers (Las dos torres) y The Return of the King (El Retorno del Rey), curiosamente todas llegaron a los cines en la semana previa a la navidad de 2001, 2002 y 2003, respectivamente. Claramente, eso solo puede significar que Peter Jackson y New Line Cinema pretendían que la saga fuera esencial para la temporada navideña.

Podrán decir cualquier cosa respecto a este punto, pero es indudable que este detalle le otorga relevancia cercana a la fecha de navidad, ya que cada tanto se conmemorará el estreno de cualquiera de esta películas e incentivará indirectamente a su consumo para las fiestas, incluyendo regalos temáticos.

Pero la conexión con la navidad no se queda solo ahí, NO SEÑORES, sino que se remonta al material original. Hay un detalle enterrado, que a menudo se pasa por alto en el libro The Fellowship of the Ring, que establece explícitamente que el equipo parte de Rivendel el 25 de diciembre con el Anillo Único en su búsqueda de destruirlo.

Aunque Tolkien escribió “un día gris y frío cerca del final de diciembre” en el texto principal, en el Apéndice B identifica el día específico como nada menos que el 25 de diciembre. Esta fecha exacta no se menciona como tal en la película, pero eso no la hace menos parte del canon de El Señor de los Anillos.


Una de las moralejas de la historia

Uno de los tópicos más explotados en las películas navideñas (sobre todo de las buenas) es que tienen sí o sí una relación con uno de los mayores significados de la navidad: LOS REGALOS y las ansias de tenerlos en estas fiestas. Es cosa de ver a Arnold en “El Regalo Prometido” con el Turbo Man para que quede más que claro, donde en esta saga la temática entra por Smeagol.

Mientras El Regalo Prometido, El Grinch o cualquier otra película deja la moraleja para el final, siendo captada más o menos por los más chicos, en The Return of the King bastan solo los 10 primeros minutos para que los más pequeños comprendan lo dañino que es desear un bien material de forma obsesiva, pasando a convertirse en una criatura que vive y muere por su preciosa, Gollum.

10 minutos que entregan mucho más respeto a como vemos las cosas materiales y que nos convierte en mayor o menor medida, siendo esta una de las mejores formas de incentivar el aprecio por las cosas simples de la vida a los niños, simplemente una moraleja basada en el terror que emana el trastocado Gollum por su obsesión.

Es tan sencillo como oír el susurro casi agónico del personaje diciendo: “Y nos olvidamos del sabor del pan, el sonido de los árboles, la suavidad del viento. Incluso olvidamos nuestro propio nombre”, luego de darle un bocado a un pez vivo.


HAY JODIDOS ELFOS

Si eres de ese tipo de personas que necesita evidencia tangible de la existencia de un punto en común entre El Señor de los Anillos y la Navidad, que más evidencia que la existencia de ¡ELFOS! 

Hace unos días, nuestro subdirector del medio subió su recomendación de Elf, donde luego de leerla, se puede ver una similitud que quizás para muchos pasó inadvertida y se repite nuevamente: los regalos. Quizás los elfos de LotR no están todo el año trabajando en fábricas de juguetes ni nada por el estilo, pero es una prueba irrefutable de su similitud una breve escena de The Fellowship of the Ring en donde Galadriel (elfa) les da a todos un REGALO ÉLFICO PERSONALIZADO al salir de Lothlórien.

Con los puntos anteriormente mencionados y breves, pero poderosas evidencias, podrás convencer a tu familia de pasar todo el día esperando a Santa viendo una de las mejores sagas de fantasía jamás etiquetadas de esta manera, y si todavía no te convence, los elfos tienen un papel primordial tanto en la confección de regalos como en la erradicación de Sauron.


Si lo último no te permite añadir esta increíble saga a tus imperdibles navideños, ya nada podrá convencerte.