Creo que la influencia de Star Wars en la cotidianidad del ciudadano actual es más del que podemos notar, donde tecnología, política, e incluso movimientos sociales están empapados de cultura starwariana. Para dar un ejemplo concreto, si te fijas en las calles siempre vas a encontrar algo de la franquicia por ahí dando vueltas, y no hablo de juguetes o accesorios, sino de cultura popular.

La gente ha hecho que una saga completa sea representante de sus ideales, de sus políticas, de sus afectos, de sus descontentos. Basta con echar un vistazo a todas las fotos qué hay de protestas a lo largo del mundo, cuántos carteles con Frases sumamente caladoras de la película podemos encontrar, cuantos graffitis que comparan una revolución espacial con una local. Incluso podemos ir más allá, movimientos sociales históricos se han representado a través de personajes de la saga, el feminismo por ejemplo, que tomó como una de sus tantas imágenes de lucha a la princesa y general Leia Organa.

Natalia Benavente cosplayando de la legendaria princesa Leia.

Esta película, que cuenta una historia que sucedió hace mucho tiempo en un lugar muy distante, nos enseña que, no importa donde nos encontremos ni en qué época, que tanto hemos evolucionado o si hemos aprendido de los errores que la historia nos dejó, nos muestra que siempre va a existir la luz y la oscuridad, debiendo vencer tus luchas personales para poder triunfar una guerra contra lo que consideramos incorrecto.

No importa que hagamos, la fuerza siempre se encargará de poner las cosas en equilibrio, que una chica de Metro y medio con un blaster más mucho coraje pueden salvar una rebelión. Que aveces es necesario alejarse, cómo hizo Yoda, para que las cosas tomen el rumbo que deben tomar por muy doloroso que sea. Que la amistad y estar rodeado de personas que te quieren es la meta más importante siempre. Que debes ascender, dejar los miedos y entregarte al equilibrio. Nos enseñó que aveces un sacrificio es el final más feliz.

Nos enseñó que la fuerza, pase lo que pase, estará con nosotros siempre.


Esta columna fue escrita por Natalia Benavente, conocida como Princesa Leia Chile.
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