Durante la semana pasada tuvimos el estreno de Yoshi and the Mysterious Book, una nueva apuesta para Nintendo Switch 2 protagonizada por el dinosaurio favorito de Super Mario Bros.
Yoshi es uno de esos personajes que lleva décadas formando parte de la historia de Nintendo. Pero curiosamente comenzó como un acompañante de Mario antes de transformarse en protagonista de su propia franquicia. Su primera gran aventura como personaje principal llegó con Super Mario World 2: Yoshi’s Island, un juego que, a pesar de llevar el nombre de Super Mario en el título, rápidamente fue visto por muchos como el verdadero inicio de la saga de Yoshi.
Desde entonces, la franquicia ha tenido varias entregas, pasando por juegos como Yoshi’s Story y Yoshi’s Woolly World, entre otros. Si bien es difícil decir que alguna de estas entregas logró igualar el impacto del original, la serie ha sabido construir una identidad bastante clara. Normalmente son juegos más tranquilos y accesibles, donde la exploración ligera, los coleccionables y una dificultad más amigable son los protagonistas.
Uno de los elementos más notables de la franquicia ha sido su enfoque en su estilo visual. Cada juego de Yoshi suele apoyarse en una estética muy marcada, ya sea con dibujos, lana, cartón, entre otros; entregando mundos que parecen construidos con materiales físicos. Esto ha hecho que, incluso cuando sus juegos no son los más revolucionarios dentro del catálogo de Nintendo, sí tengan una personalidad y encanto muy particulares.
Con Yoshi and the Mysterious Book, Nintendo vuelve a tomar esa idea de un mundo visualmente llamativo, esta vez llevando a Yoshi a explorar las páginas de un libro misterioso. La propuesta parece seguir esa línea más relajada de la franquicia, con un enfoque en observar criaturas, descubrir secretos y avanzar por escenarios que buscan ser más interesantes que peligrosos.
Adelantando, el título no reinventa por completo lo que significa un juego de Yoshi. Sino que más bien se apoya en los elementos que siempre han definido a la franquicia: una aventura accesible, visualmente atractiva y pensada para jugadores de todas las edades. La gran pregunta es si esta nueva entrega logra sentirse suficientemente interesante dentro de una saga que desde hace años vive bajo la sombra de su primer gran clásico.

Ficha Técnica
- Título: Yoshi and the Mysterious Book
- Lanzamiento: 21 de mayo de 2026
- Publisher: Nintendo
- Desarrollador: Nintendo
- Plataforma de lanzamiento: Nintendo Switch 2
- Restricción de edad: ESRB: Everyone — Mild Fantasy Violence
- Valor: $59.99 USD | $61.990 CLP
- Género: Acción / Aventura
- Plataforma usada para la reseña: Nintendo Switch 2
Sinopsis
La historia de Yoshi and the Mysterious Book comienza cuando un misterioso libro parlante llamado Mr. E llega a la isla de Yoshi. Bowser Jr. finalmente ha tomado el rol de antagonista de “Baby Bowser” en la saga. Y, en búsqueda de una criatura legendaria en la isla de los Yoshis, termina teniendo un accidente, perdiendo el libro misterioso.
El problema es que este libro perdió la memoria y ya no recuerda qué criaturas viven dentro de sus propias páginas. Por lo mismo, Yoshi deberá entrar en sus distintos capítulos para explorarlos, investigar sus hábitats y ayudarlo a recuperar esa información.

Gameplay
Como suele pasar en esta franquicia, la historia es poco más que una excusa para llevarnos a niveles coloridos, antes que una narrativa compleja. Aun así, el concepto del libro funciona bastante bien para darle una estructura clara a la aventura, ya que cada página o capítulo funciona como una nueva zona por explorar, donde cada criatura tiene su nivel principal asociado.
Al entrar a los niveles, el juego cambia a una estética que busca simular un cuento ilustrado. Es un efecto bastante bien logrado, y se nota especialmente en pequeños detalles como las animaciones de Yoshi con menos frames, o letras que aparecen flotando en algunas partes del nivel, o la forma en que los extremos de los niveles pierden color y vuelven a parecer simples hojas del libro. Todo esto ayuda bastante a reforzar la idea de que estamos explorando un mundo dibujado dentro de sus páginas.
Explorar, observar y descubrir
A diferencia de otros juegos de Yoshi, más centrados en avanzar de izquierda a derecha por niveles tradicionales, aquí el foco parece estar más puesto en la exploración de pequeños hábitats. Cada zona cuenta con criaturas distintas, y la idea principal es interactuar con ellas para descubrir sus características, comportamientos y habilidades.
Esto hace que el ritmo del juego parezca más pausado. No se trata solamente de llegar al final del nivel, sino de mirar qué hace cada criatura, probar distintas acciones y entender cómo reaccionan ante Yoshi o ante otros elementos del escenario. En ese sentido, la aventura parece tener algo más cercano a un juego de observación y experimentación, pero mantiene la base de plataformas de la saga.
Además de descubrir comportamientos y reacciones de las criaturas, cada nivel cuenta con distintos objetivos que podremos encontrar al explorar. Tanto estos objetivos como los descubrimientos relacionados con las criaturas nos entregan estrellas, las cuales sirven para abrir nuevas zonas y habilitar más criaturas dentro del libro. El jugador puede entrar y salir de cada área con total libertad, lo que fomenta una exploración más relajada, avanzando donde quiera y al ritmo que prefiera.
Las habilidades clásicas de Yoshi
Yoshi mantiene varias de sus acciones clásicas, aunque pierden cierto protagonismo. Puede usar su lengua para comer criaturas, convertirlas en huevos y luego lanzarlos contra enemigos, objetos o partes del escenario. También vuelve el salto flotante y el pisotón cuando se encuentra en el aire.
Lo interesante de estas habilidades para esta ocasión es cómo interactúan con el ambiente y las criaturas. Comer una criatura, golpearla, lanzarla, cargarla o simplemente observarla puede revelar una nueva reacción, y esta puede transformarse en un nuevo descubrimiento para el libro.
Una de las habilidades nuevas más importantes es el Tail Flick. Esta permite poner criaturas u objetos sobre la espalda de Yoshi, similarmente a como llevábamos a Baby Mario hace muchos años. Luego, dependiendo de lo que estemos cargando, podemos llevarlo a distintos lugares, lanzarlo o activar alguna acción especial.
Criaturas con habilidades propias
El centro del gameplay está en las criaturas. Algunas pueden romper rocas, otras pueden flotar, ser lanzadas como proyectiles, expandir su territorio o incluso interactuar con otras especies. El atractivo es descubrir no solo qué hace cada criatura por separado, sino también qué pasa cuando se combinan entre ellas o con las acciones de Yoshi.
Esto le da al juego una identidad un poco distinta dentro de la saga. Sigue siendo un juego accesible y visualmente amigable, pero ahora la progresión parece depender más de la curiosidad del jugador. La pregunta ya no es solamente “¿cómo llego al final?”, sino “¿qué pasa si pruebo esto con esta criatura?”.
Por lo mismo, el juego podría funcionar especialmente bien para jugadores nuevos o más pequeños, porque las mecánicas son fáciles de entender. Pero además puede tener cierto atractivo para quienes disfrutan completar registros, buscar secretos y probar interacciones hasta descubrirlo todo.
Progresión y estructura
La aventura se divide en capítulos dentro del libro, y cada uno funciona como una zona con su propio ambiente y criaturas. Al avanzar, Yoshi va completando la información de Mr. E, lo que le da una estructura bastante clara al juego: entrar en una página, explorar el hábitat, estudiar criaturas y cumplir objetivos del área nos dará estrellas, las cuales irán desbloqueando criaturas y áreas nuevas.
También se mencionan pistas para descubrimientos que no hayamos encontrado, lo que sugiere que el juego no quiere castigar demasiado al jugador por no ver todo a la primera. Esto calza bastante con el estilo de Yoshi, donde normalmente existe una ruta principal sencilla, pero con elementos adicionales para quienes quieran completar cada nivel con más calma y dedicación.
Además, el uso de amiibo permite obtener tokens diarios que sirven para desbloquear pistas sobre descubrimientos. No es una mecánica central, pero sí un pequeño apoyo extra para quienes quieran completar el libro sin quedarse demasiado tiempo atascados. Su presencia, si bien no añade demasiado, tampoco resta.
Una experiencia más tranquila que desafiante
Por lo mostrado hasta ahora, Yoshi and the Mysterious Book parece apostar por una experiencia más tranquila, curiosa y accesible que por un plataformero más tradicional. La gracia estaría menos en superar grandes desafíos y más en descubrir cómo funciona este mundo dentro del libro.
Esto no necesariamente es algo negativo, porque calza con la identidad que la saga ha construido durante años. Yoshi suele ser una franquicia ideal para jugadores principiantes o para quienes buscan algo más relajado, y esta entrega parece empujar aún más esa idea, cambiando parte del foco desde el plataformeo tradicional hacia la exploración y la observación.
La gran pregunta es si estas mecánicas de descubrimiento logran mantener el interés durante toda la aventura, o si eventualmente terminan sintiéndose demasiado repetitivas o fáciles. Es una aventura propulsada principalmente por la curiosidad e interés del mismo jugador, por lo que es completamente entendible que no sea una aventura que todos los jugadores quieran terminar.
Veredicto: Aceptable

Lo Bueno
- Estilo visual atractivo y con mucha personalidad.
- La idea de descubrir criaturas y registrar sus interacciones es interesante.
- Experiencia tranquila, accesible e ideal para jugadores principiantes.
- Los niveles más abiertos invitan a explorar con calma.
Lo Malo
- Dificultad muy baja y simple la mayoría del juego.
- La propuesta depende demasiado de que te interese experimentar con las criaturas.
- Pocas recompensas más allá de cosméticos.
En esta nueva aventura protagonizada por Yoshi, nos encontramos una vez más con un mundo fuertemente estilizado, algo que ya es parte de la identidad de la franquicia. Sin embargo, esta vez los niveles tienen un cambio importante en cuanto a diseño, ya que son más abiertos de lo que normalmente esperaríamos.
En ese sentido, por momentos recuerdan a algunos niveles de Yoshi’s Story, donde el objetivo no era simplemente llegar al final, sino explorar con más libertad mientras buscábamos suficientes frutas para completar los niveles. Similarmente, Nintendo en general ha optado por fabricar experiencias más abiertas que permiten al jugador experimentar con un conjunto de opciones disponibles, como Breath of the Wild con las distintas herramientas, o Donkey Kong Bananza destruyendo el ambiente.
Una aventura más abierta para Yoshi
La mecánica central del juego gira en torno a investigar distintas criaturas y sus interacciones, tanto con Yoshi como con el ambiente. Cada vez que encontramos una criatura nueva, el juego nos invita a probar distintas acciones para ver qué ocurre.
¿Yoshi la puede comer con su lengua? ¿La puede transportar en su espalda? ¿Qué sucede si se moja con agua? ¿Interactúa con otra criatura cercana? ¿Qué efecto tendrán las distintas frutas del juego si las come? Ese tipo de preguntas son las que motivan al jugador a experimentar y descubrir cómo funciona cada elemento del escenario.
Cada vez que observamos una interacción nueva, esta queda registrada y se añade a la enciclopedia del libro. Esto hace que el juego tenga una estructura bastante clara: entrar a un nivel, observar, probar cosas, descubrir comportamientos y completar poco a poco la información de cada criatura.
Una propuesta que depende de la curiosidad
En gran medida, ese es el mayor problema de Yoshi and the Mysterious Book. El título depende demasiado de que el jugador sienta interés por ver y aprender cómo funciona cada criatura. Si esa curiosidad no aparece, la experiencia puede sentirse demasiado simple o incluso poco atractiva.
Y es entendible que a algunos jugadores les pase eso. Si uno entra esperando un juego de plataformas más tradicional, con obstáculos exigentes, enemigos peligrosos o un desafío real, esta entrega puede sentirse muy liviana. Más que empujar al jugador con dificultad, el juego espera que sea su propia curiosidad la que lo motive a seguir avanzando.
Claramente estamos ante una aventura pensada para jugadores más jóvenes o para quienes buscan una experiencia muy tranquila. El juego prácticamente carece de un desafío plataformero real, algo que, si bien nunca ha sido el foco principal de la franquicia, todavía podía encontrarse en otras entregas de Yoshi.
Aquí la experiencia se siente más como leer un cuento de hadas personalizable antes de irse a dormir. Es una propuesta calmada, amigable y muy preocupada por su atmósfera. Eso no la hace inválida, pero sí deja claro que no es un juego para todos.
Simple, pero comprometido con su idea
Yoshi and the Mysterious Book es un juego bastante simple y, en varias maneras, poco ambicioso. Tiene una dificultad muy baja, un ambiente tranquilo y escenarios donde casi nada puede hacerle daño al jugador. Tampoco hay límites de tiempo presionando al jugador, por lo que el juego se conforma con dejarte dentro de un nivel y esperar que tú quieras descubrirlo todo.
Creo que esto puede verse como algo negativo para mucha gente, especialmente para quienes buscan una experiencia más desafiante o con mayor profundidad mecánica. Pero al mismo tiempo, se me hace difícil ignorar el compromiso que el juego tiene con la idea de ser una especie de enciclopedia interactiva de criaturas extrañas.
Desde los distintos Yoshis sentados en círculo alrededor del libro, hasta la opción de ponerle el nombre que queramos a cada criatura que descubrimos, todo apunta a reforzar esa sensación de estar completando nuestro propio libro de descubrimientos. Incluso podemos comprar componentes para la interfaz del juego, que en la práctica no hacen demasiado. Pero sí alimentan esa apariencia de libro personalizable que el juego intenta construir.
Por lo mismo, esta no es una aventura que destaque por su dificultad ni por reinventar completamente a Yoshi como franquicia. Su valor está en otra parte: en su tranquilidad, en su presentación y en la manera en que intenta transformar la exploración en una pequeña actividad de observación y descubrimiento. Para algunos jugadores eso puede ser insuficiente, pero para otros puede ser justamente el tipo de experiencia relajada que estaban buscando.
AGRADECEMOS A NINTENDO POR EL CÓDIGO DE PRENSA EN NINTENDO SWITCH 2 PARA REALIZAR ESTE REVIEW.












