El interés por incorporar agentes de inteligencia artificial en las empresas chilenas contrasta con el nivel de implementación alcanzado por las organizaciones, según el estudio Work: InProgress 2026, elaborado por IDC y Provokers para Google Workspace.
Presentado formalmente el pasado jueves durante la versión 2026 en Chile de Google Cloud Summit, el informe señala que solo el 86% de las organizaciones encuestadas en Chile tiene iniciativas o interés en estas tecnologías, pero solo un 9% cuenta con una adopción consolidada, integrada y gobernada.
La investigación también detectó una diferencia entre las políticas corporativas y el comportamiento de los trabajadores: el 47% de los profesionales consultados utiliza regularmente agentes de IA personales en sus actividades laborales. Esta práctica, conocida como Shadow AI cuando ocurre al margen de las herramientas y controles establecidos por una organización, plantea desafíos para la protección de información y la supervisión de los sistemas utilizados.
El interés por delegar tareas supera las competencias disponibles
El informe muestra una actitud favorable hacia la inteligencia artificial en el entorno laboral. Un 66% de los profesionales chilenos afirma sentirse más confiado en sus funciones cuando cuenta con el respaldo de estas herramientas, mientras que el 67% señala que le permiten realizar análisis complejos y desarrollar entregables de mayor nivel.
Sin embargo, el paso desde los asistentes conversacionales hacia agentes capaces de ejecutar tareas de forma autónoma presenta dificultades. El 63% de los encuestados manifiesta interés en delegar procesos y actividades rutinarias a estos sistemas, aunque reconoce que no posee la experiencia técnica necesaria para configurarlos o desarrollarlos.
La diferencia también se observa en la utilización efectiva de agentes autónomos: solo el 11% de los profesionales chilenos trabaja activamente con ellos, frente al 16% registrado como promedio latinoamericano en el estudio.
Shadow AI: trabajadores utilizan agentes personales fuera del control corporativo
Uno de los resultados destacados es que el 47% de los profesionales en Chile utiliza regularmente agentes de IA personales en sus labores. Esto ocurre en un escenario donde solo una minoría de las organizaciones ha consolidado políticas y estructuras para integrar estas herramientas de manera formal.
El problema no se limita a su utilización fuera de los sistemas corporativos. La investigación señala que el 53% de quienes recurren a soluciones personales no identifica riesgos asociados a esta práctica o los considera muy bajos. Entre las razones para utilizar cuentas o herramientas propias, un 38% menciona una mayor percepción de privacidad, mientras que un 33% destaca su facilidad de uso.
Esta situación puede generar una brecha entre la productividad individual y las políticas de seguridad de las organizaciones. Cuando los trabajadores incorporan herramientas externas sin supervisión, pueden surgir problemas relacionados con el tratamiento de información empresarial, el almacenamiento de datos y el cumplimiento de las normas internas.
El fenómeno evidencia que la adopción de inteligencia artificial no depende exclusivamente de las herramientas que una empresa contrata, sino también de las prácticas que sus equipos desarrollan por iniciativa propia.
La capacitación en IA sigue dependiendo de los propios trabajadores
El estudio también identifica diferencias entre el aprendizaje individual y la formación que entregan las organizaciones. En Chile, el 43% de los profesionales señala que aprende a utilizar inteligencia artificial por cuenta propia, principalmente mediante la experimentación.
Otro 34% recurre a contenidos digitales y redes sociales, mientras que solo el 26% afirma haber recibido capacitación formal promovida por su empresa. Además, el 67% de los encuestados indica que su organización no ofrece programas regulares de formación sobre el uso de estas tecnologías.
La falta de capacitación también influye en las preferencias de implementación. El 58% de los profesionales consultados en Chile prefiere que los agentes de IA estén integrados directamente en las herramientas que utiliza habitualmente, en lugar de depender de plataformas separadas.
“El estudio demuestra que el profesional chileno superó la etapa de alfabetización básica y busca activamente integrar agentes autónomos a sus rutinas. El gran desafío estratégico para las empresas en Chile es trascender el uso aislado e informal, convirtiendo esa proactividad individual en una palanca de transformación de negocios sostenible”, indicó Cristian López, gerente general de Google Cloud Chile.
Gemini Enterprise como propuesta para gestionar agentes de IA
A partir de los desafíos identificados, Google Cloud presentó Gemini Enterprise como una plataforma para desarrollar, coordinar y administrar agentes de IA dentro de los entornos empresariales.
La propuesta permite interactuar con herramientas de inteligencia artificial mediante lenguaje natural y utilizar información corporativa en entornos con controles de seguridad y gobernanza. Según la compañía, esto busca reducir las barreras técnicas para que distintos equipos puedan crear agentes y utilizarlos en sus actividades habituales.
Google plantea que la responsabilidad de esta transformación debe compartirse entre las empresas y los proveedores tecnológicos, mediante capacitación, directrices de uso y plataformas que permitan supervisar la actividad de los agentes.
Cómo se realizó el estudio Work: InProgress 2026
Cabe destacar que la investigación Work: InProgress 2026: descubrimientos sobre cómo la IA está transformando el trabajo fue elaborada por IDC y Provokers para Google Workspace entre junio y julio de 2026.
El estudio contempló una encuesta cuantitativa en línea a 3.200 profesionales pertenecientes a organizaciones con 500 empleados o más, distribuidos entre Brasil, Argentina, Colombia, México y Chile. Por otro lado, la muestra chilena estuvo compuesta por 650 entrevistas e incluyó trabajadores de diferentes sectores productivos y niveles jerárquicos.
